jueves, 29 de septiembre de 2011

Got game

Se mezclan los sonidos, los latidos, los pasos, los días... mientras continúas, solo por hacer algo, con la cabeza perdida en mil cosas, en toneladas de hilos que te arrastran, que te atan, que pierdes o recuperas. Parece imposible pensar en una sola cosa, y por supuesto, se hizo el caos. Sabe a rojo y tempestad, pero te gusta, la predictibilidad nunca fue lo tuyo...
De pronto todo se detiene en seco, los hilos se cortan, dejas de avanzar, como si te hubieras estrellado contra un muro, pero vale la pena dejar de pensar... porque ahí está, una vez más y después de tanta espera. Alargas la mano, ¿notas ya el frío? Claro que sí, supongo que eres de esa clase de personas que aprendieron a soñar despiertas. Pero no te preocupes, despertarás, y solo tu podrás decidir si la pesadilla era sueño, o el sueño realidad.

domingo, 18 de septiembre de 2011

¡Oh, la estupidez!

¡¿PERO QUE DEMONIOS...?! ¿Y ahora que? ¿Me río o mato a alguien? ¡Que frustrante!
La ira es un sentimiento extraño, pues nunca viaja sola, sorpresa, negación, incomprensión, ironía, tristeza, cansancio... sobretodo cansancio... el mismo que hace que baje la mirada, suspire y arrastre los pies bajo la lluvia, ¿derrotada o vencedora? supongo que es difícil saberlo, ya que yo también he perdido algo, la paciencia. Y aquí llega mi parte favorita de la ira, la parte en que me da igual todo, una parte en la que te sientes terriblemente bien, y que tan facilmente llega, como se irá.