lunes, 11 de julio de 2011

Save me

I carefully put myself another band-aid. It isn't important, it doesn't hurts, it will heal soon. I smile, everything is fine, everything will be fine ... I walk, with a childish illusion, as it feels like when you wake up on Christmas morning, with the same joy which you put a tooth under your pillow ... Now you thinks about those things with yearning, because it was nice, because lies usually are. It's easy to lie to someone when you knows what will want to hear, and who want to be lied. It's the easiest solution, put a band-aid and all set, you don't see it, so it isn't important ... Lie, lie and lie. So many lies must have a price, blood, blood and more blood, the bandage won't last long, it overflows like a river of bad omens. And then you realize that it's no use lying, that you will have to be valiant and see how deep is the wound, because the bullet wounds, mustn't be covered with band-aids.

Coloco con suavidad otra tirita. No es nada, ya no me duele, se curará rápido. Sonrío, todo está bien, todo irá bien...  Camino, con una ilusión infantil, como la que se siente al despertar la mañana de Navidad, con el mismo regocijo con el que colocas un diente bajo tu almohada... ahora piensas en esas cosas con nostalgia, porque era bonito, porque las mentiras, normalmente, lo son. Es fácil mentir a alguien que sabes lo que quiere oír, y que quiere que le mientas. Es la solución más fácil, poner una tirita y ya está, no se ve, por lo tanto no es importante... Mentir, mentir y mentir. Tanta mentira tiene que tener un precio, sangre, sangre y más sangre, la tirita no aguantará mucho, se desborda, como un río de malos presagios. Y entonces te das cuenta de que ya no sirve de nada mentirse, que habrá que ser valiente y ver lo profunda que es la herida, porque las heridas de bala, no deben cubrirse con tiritas.

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